Con la llegada de la primavera, los días se alargan, hay más horas de luz… y, paradójicamente, muchas personas nos dicen en la farmacia:
“Estoy más cansada que nunca.”
“Me cuesta levantarme.”
“No tengo energía para nada.”
Entonces surge la duda: ¿es real el cansancio de primavera o es solo una percepción?
La respuesta es clara: sí existe, y tiene una explicación fisiológica.
¿Qué es la astenia primaveral?
Lo que comúnmente llamamos cansancio de primavera se conoce como astenia primaveral.
No es una enfermedad, sino un proceso de adaptación del organismo a los cambios ambientales propios de esta época del año.
Se caracteriza por ser:
- Leve
- Transitoria
- Autolimitada (suele durar entre 1 y 3 semanas)
¿Por qué nos sentimos más cansados en primavera?
Nuestro cuerpo funciona siguiendo los ritmos circadianos, regulados principalmente por la luz solar.
Cuando aumentan las horas de luz:
- Disminuye la secreción de melatonina (hormona del sueño)
- Se ajustan los niveles de cortisol
- Se producen cambios en neurotransmisores como la serotonina
Este reajuste hormonal puede provocar de forma temporal:
- Sensación de cansancio
- Somnolencia durante el día
- Dificultad de concentración
- Irritabilidad
- Cambios leves de humor
- Falta de energía
Es decir, no ocurre nada grave: simplemente el organismo necesita unos días para adaptarse al nuevo ritmo de luz y temperatura.
¿Afecta igual a todo el mundo?
No.
Hay personas más sensibles a los cambios estacionales:
- Personas con estrés acumulado
- Quienes duermen poco o mal
- Mujeres en etapas de cambios hormonales
- Personas con déficits nutricionales (hierro, vitamina D, etc.)
En estos casos, el cansancio puede ser más intenso.
¿Cuándo debemos sospechar que no es solo astenia primaveral?
Es importante no atribuir todo al cambio de estación.
Conviene consultar con un profesional sanitario si:
- El cansancio dura más de 3-4 semanas
- Aparecen mareos frecuentes
- Hay sensación de falta de aire
- Existe palidez marcada
- Hay pérdida de peso sin causa aparente
- El desánimo es intenso o persistente
En estos casos, puede ser necesario descartar:
- Anemia
- Alteraciones tiroideas
- Déficit de vitamina D
- Otras causas médicas
¿Qué podemos hacer para mejorar el cansancio primaveral?
Existen medidas sencillas y eficaces:
Exposición a la luz natural
Salir cada día, aunque sean 20-30 minutos, ayuda a regular el ritmo biológico.
Cuidar el descanso
- Mantener horarios regulares
- Evitar pantallas antes de dormir
- Realizar cenas ligeras
Alimentación equilibrada
Priorizar:
- Frutas y verduras frescas
- Proteínas de calidad
- Frutos secos
- Buena hidratación
¿Pueden ayudar los suplementos?
En algunos casos, cuando el cansancio es más marcado o la dieta no cubre todas las necesidades, la suplementación puede ser un apoyo puntual, siempre con asesoramiento profesional.
Complejo de vitaminas del grupo B
Intervienen en el metabolismo energético y ayudan a transformar los nutrientes en energía.
Un déficit puede provocar:
- Fatiga
- Debilidad
- Dificultad de concentración
Son útiles en épocas de estrés o alta demanda física y mental.
Magnesio
Participa en múltiples funciones del organismo, especialmente en:
- Sistema nervioso
- Función muscular
- Producción de energía
Puede ser útil cuando el cansancio se acompaña de:
- Tensión muscular
- Irritabilidad
- Nerviosismo
Hierro (solo en caso de déficit)
El déficit de hierro puede provocar anemia, con síntomas como:
- Cansancio intenso
- Palidez
- Mareos
- Falta de aire
Es imprescindible confirmar el déficit antes de suplementar.
Vitamina D
Además de su papel en la salud ósea, influye en:
- Sistema inmunitario
- Función muscular
- Estado de ánimo
Tras el invierno, es frecuente encontrar niveles bajos.
Plantas adaptógenas
Plantas como el ginseng o la rodiola pueden ayudar al organismo a adaptarse mejor al estrés físico y mental.
Pueden ser útiles en:
- Fatiga mental
- Estrés mantenido
- Sensación de baja vitalidad
Siempre deben valorarse posibles contraindicaciones o interacciones.
Un punto clave: la personalización
No existe un “suplemento universal” para el cansancio.
Antes de recomendar cualquier complemento, es importante valorar:
- Intensidad y duración de los síntomas
- Alimentación
- Calidad del sueño
- Situación hormonal
- Medicación
En la farmacia podemos ayudarte a valorar tu caso de forma individualizada y recomendarte la mejor opción según tus necesidades.
El cansancio de primavera no es un mito, pero tampoco es una enfermedad.
Es un proceso normal de adaptación del organismo a los cambios de luz y temperatura.
Con buenos hábitos y, si es necesario, apoyo adecuado, suele mejorar en pocas semanas.
Y como siempre, si tienes dudas, en la farmacia estamos para ayudarte a recuperar tu energía de forma segura y personalizada.