La guía definitiva según tu piel y tu destino
Para entender la gran eficacia del DEET, tenemos que remontarnos a la Segunda Guerra Mundial. Fue desarrollado en 1944 por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en colaboración con el ejército estadounidense. El objetivo era urgente: proteger a las tropas que luchaban en las densas selvas del Pacífico, donde las bajas y enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria, estaban causando estragos.
Después de investigar miles de compuestos, dieron con el DEET, que comenzó a utilizarse en el ejército en 1946 y dio el salto al uso civil en 1957. Hoy continúa siendo el estándar de oro según la OMS para zonas endémicas de alto riesgo.
¿Te irrita la piel, el repelente no te funciona o te ha estropeado la ropa? No todos los antimosquitos son iguales. Escoger el producto inadecuado puede arruinarte el verano o ese viaje tan esperado.
Afortunadamente, la ciencia nos indica qué repelente escoger según las necesidades de nuestra piel, la edad y el lugar al que viajamos.
1. DEET (Dietiltoluamida): el estándar de oro en zonas de alto riesgo
Desarrollado inicialmente para proteger a las tropas militares de las enfermedades transmitidas por mosquitos, el DEET cuenta con décadas de estudios a sus espaldas y continúa siendo el estándar de oro según la OMS para zonas endémicas de alto riesgo.
¿Cómo funciona?
Estudios recientes han demostrado que el mecanismo del DEET es complejo: por un lado, altera y confunde el código olfativo del insecto al mezclarse con nuestro olor y, por otro, los mosquitos también tienen receptores olfativos específicos para detectar el DEET directamente y evitarlo de forma activa.
La clave está en la concentración
Es fundamental recordar que aplicar una mayor cantidad de producto o escoger una concentración más alta no proporciona una protección más potente.
La concentración indica principalmente cuánto tiempo dura la eficacia. Una aplicación excesiva no te protegerá más y, en cambio, puede aumentar el riesgo de irritación cutánea.
Precauciones con los materiales
El DEET es especialmente resistente al sudor y la humedad, pero puede dañar o degradar determinados tejidos sintéticos, plásticos, lentes de gafas de sol o correas de reloj.
¿Cómo combinarlo con el protector solar?
Si viajas a una zona tropical, recuerda aplicar primero el protector solar y esperar al menos 30 minutos antes de aplicar el DEET.
El protector solar puede actuar como vehículo y hacer que el repelente penetre más de lo deseado, lo que podría aumentar el riesgo de alterar el microbioma cutáneo o de sufrir reacciones en los días posteriores.
2. Icaridina: una alternativa eficaz y respetuosa
La icaridina (o picaridina) es un principio activo excelente, avalado por la OMS y los CDC, que permite evitar algunos de los inconvenientes del DEET.
Respeta tu ropa
A diferencia del DEET, no degrada plásticos, materiales sintéticos ni gafas.
Mejor tolerancia
Suele ser más respetuosa con la piel y no interactúa de forma perjudicial con los protectores solares, por lo que puede ser una buena alternativa si anteriormente has sufrido brotes o reacciones con otros productos.
Eficacia
Es altamente eficaz frente a mosquitos, incluido el mosquito tigre, y garrapatas.
Aunque históricamente acumula menos años de evidencia para combatir determinados insectos en zonas de riesgo extremo, es una opción muy fiable para la gran mayoría de viajeros.
3. IR3535: una opción para pieles sensibles y el entorno doméstico
Cuando hablamos de bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas o personas con piel especialmente sensible, los repelentes a base de IR3535 pueden ser una opción adecuada.
Aunque no sean la primera recomendación para zonas con riesgo de enfermedades endémicas graves, como la malaria, presentan una buena eficacia frente al mosquito tigre y otros insectos habituales.
Son especialmente prácticos para el día a día en terrazas, excursiones al río o campings.
4. Protección extra: ¿qué hacemos con la ropa?
El temido mosquito tigre (Aedes albopictus) puede llegar a picar a través de determinados tejidos finos de algodón, mallas o calcetines.
¿Qué NO debes hacer?
No apliques DEET directamente sobre la ropa, ya que puede dañar o degradar determinados tejidos, especialmente los sintéticos.
La solución para los tejidos
Para proteger la ropa pueden utilizarse productos específicos a base de permetrina al 0,5 %, que se aplican directamente sobre las prendas antes de ponérselas y se dejan secar.
De esta manera se consigue una protección adicional frente a los insectos.
¡Cuidado con la ropa!
Es un mito pensar que por llevar manga larga o pantalones ya estamos totalmente protegidos.
El aparato bucal del mosquito, especialmente el del mosquito tigre, funciona como una pequeña aguja capaz de atravesar determinados tejidos finos de algodón, mallas deportivas o calcetines.
Por eso, la ropa y el repelente pueden complementarse para conseguir una protección más completa.
Pide consejo en tu farmacia
Un uso correcto del repelente es fundamental para conseguir una protección eficaz y segura.
En la Farmacia Bertomeu Lázaro sabemos que cada piel y cada viaje necesitan una atención diferente. Por eso, el consejo farmacéutico es fundamental.
Acércate a la farmacia y te ayudaremos a escoger el antimosquitos que mejor se adapte a ti, a los tuyos y a vuestras necesidades.